El rugby siempre ha tenido un perfil bastante bajo en España. La cobertura mediática está dominada por el fútbol, seguida en popularidad por el baloncesto, el tenis y el golf. En la Costa del Sol, y especialmente en Río Real, domina el interés por el golf. Sin embargo, el verano pasado la participación de España en la competición de rugby sietes en los juegos olímpicos de Rio sirvió para levantar su estatus en el mundo del deporte español.

En un hito para éste deporte, en abril de este año, 26.500 espectadores llenaron el estadio José Zorilla de Valladolid para ver la final de la Copa del Rey de rugby, en presencia del Rey Felipe VI y políticos como la vicepresidenta Soraya Saenz de Santamaría y el entonces secretario general del PSOE Pedro Sánchez. La selección nacional, que actualmente compite en la segunda división europea (“Seis Naciones B”), derrotó a Italia 9-0 en su primer partido internacional en 1929. Se clasificó para una única Copa del Mundo en 1999, siendo derrotado estrepitosamente por Sudáfrica y Escocia pero con un resultado más ajustado contra Uruguay (15-27).

Diecisiete años más tarde, Uruguay y España van a renovar su rivalidad mañana (sábado, 19 de noviembre) en unas condiciones más igualadas, en los puestos 19º y 23º, respectivamente, de la clasificación mundial. El partido tendrá lugar en el estadio de atletismo Ciudad de Málaga. Por cierto, los clientes del hotel boutique Río Real no deberían perderse una visita a la capital de la Costa del Sol, con sus encantos deportivos, culturales y culinarios.

Más de 50,000 federados juegan al rugby en España, sobre todo en las zonas más tradicionales para éste deporte, Madrid, Valladolid, el País Vasco y Cataluña. Sin embargo, el deporte está ganando terreno en otras zonas del mediterráneo, incluyendo la Costa del Sol, gracias a la presencia de importantes comunidades de extranjeros (europeos y sudamericanos), un clima estupendo y una estructura de transportes excelente para organizar campos de entrenamientos para equipos extranjeros durante el invierno.

Estos avances son especialmente notables en Marbella, donde el club local tiene su campo en frente al Río Real. Este verano ha subido de categoría en la competición nacional, a la División de Honor B. Los orígenes del club datan a los años ochenta en Sotogrande y más tarde, en los alrededores de Los Monteros donde el club desarrolló su propio campo en Marbella en 1993. En aquella época, Sir John Hall, propietario del club de fútbol Newcastle y del club de rugby Newcastle Falcons, tuvo un palacete al lado del campo donde disfrutó de sus vacaciones con familiares y amigos en los aledaños atractivos de Río Real.

Foto Fuente:  Federación Española de Rugby http://www.ferugby.es/